martes, 3 de marzo de 2009

Rubén Luis Di Palma





un poco de historia


Nombre completo: Rubén Luis Di Palma
Fecha de nacimiento: 27 de octubre de 1944 en Arrecifes, Buenos Aires.
Debut en el automovilismo: el 30 de noviembre de 1963 (a los 19 años) en el Gran Premio de Turismo Carretera, Mercedes-Santa Rosa. Corrió con un Ford de la Peña El Gato Negro. Llegó a estar tercero pero abandonó a causa de un vuelco.
Primera victoria: el 31 de mayo de 1964, con 19 años y siete meses (el ganador más joven), en la VI Vuelta de Arrecifes. Corrió al mando de un Chevrolet y se impuso a Carlos Pairetti, otro grande de Arrecifes, aunque natural de Santa Fe.
Su última carrera: fue el 28 de mayo de 2000 en el autódromo de Oscar Alfredo Gálvez de Buenos Aires con un Ford Falcon. Ese día ganó Rafael Verna.
Su último triunfo: el 13 de septiembre de 1998 (con casi 54 años), en el autódromo de Oscar Alfredo Gálvez de Buenos Aires. Con Ford Falcon se adjudicó la final del TC escoltado por Emilio Satriano y Guillermo Ortelli.
Cantidad de Títulos: 8. Campeón de TC (1970-1971 con Torino); de TC 2000 (1983 con VW 1500), Sport-Prototipo (1971 y 1972 con Berta-Tornado), Mecánica Argentina F-1 (1974 y 1978) y Supercart (1993 con Torino). Subcampeón de TC 2000 en 1981 y 1982.
Categorías en las que participó: Turismo Carretera, Turismo Mejorado, Mecánica Argentina F1, Sport Prototipo, Sport Prototipo Internacional (1000 Km. de Buenos Aires), 1000 Km. de Nürburgring, 24 horas de Le Mans, Fórmula 5000 (Estados Unidos), Mecánica Argentina F2, Fórmula 2 Sudamericana, TC 2000, Club Argentino de Pilotos y Campeonato Mundial de Rally (dos participaciones en el de la República Argentina).
Carreras disputadas en todas las categorías: 633.
Carreras ganadas en todas las categorías:99. En TC, 20; en TC 2000, 15; en Sport Prototipos 17; en Supercart, 9; en Mecánica Argentina (1 y 2), 28; en Campeonato Argentino de Pilotos, 9 y en Fórmula 2 Codasur, 1.
Récords: fue el único piloto que ganó en el TC con las 4 marcas (Chevrolet, Dodge, Torino y Ford). Se convirtió en el piloto más joven, a los 20 años, y el más viejo, a los 53, en triunfar en una competencia de TC.
Otros datos: Desde el 7 de febrero de 1998 el circuito de Mar de Ajó lleva su nombre, pero por un error su nombre figura al revés: Luis Rubén Di Palma.
Pb.- Siempre pienso y permítanme compartir un sueño, que el Cielo existe y que todos los domingos el "Loco" Luis con Berta - Ford Cosworth les gana a todos los ex F1 internacionales que ya se fueron y que festeja con su hinchada Argentina, con Oscar y Juan, con el quíntuple, con el Toro, con Recalde, Gradassi, Soto, Copello, Alfredo Parga, Germán Sopeña, etc, etc.
Rubén Luis Di Palma, tiene su reconocimiento, está en museos, tiene su sitio web y tiene un autódromo con su nombre, pero sin dudas el mejor homenaje se lo hace su hijo Patricio cada vez que corre y gana con su querido Toro el último auto que el construyó y en el que el Pato sigue mimando y metiendo mano.


Con el paso del tiempo fué creciendo y haciendose conocer a traves de distintos apodos que se fue ganando como El Pibe - El Beattle - o el Loco, apodos que se fueron modificando a la vez que iba creciendo.

Si de automovilismo hablamos, Di Palma corrió en la mayoría de las categorías que había por ése entonces. Una vez que pasó la bicicleta, luego la moto llegó, con solo 18 años, al Turismo Carretera para ganar su primera carrera un año despues y allí, en su Arrecifes.
A partir de allí, su popularidad fue creciendo a punto de ser admirado y querido por cuantos lo conocieron.

Su vida tenía como común denominador el riesgo, la velocidad, la emoción de andar con un karting abajo de un camión, o pasar por debajo de un puente con un avión, o llegar a los picos mas altos de la Cordillera de los Andes con un Ultraliviano.

Luis recuerda: "Yo era malo para el fútbol". Tal vez por eso, muchos recuerdan que los domingos, cuando se jugaba al fútbol en el Estadio Municipal, un niño realizaba demostraciones con su bicicleta frente a las tribunas. Parado sobre el asiento, andando en una sola rueda, y haciendo toda clase de malabarismos sobre el rodado.

Así comenzó a escribirse esta historia que se mantiene viva en cada alma argentina fanática, del automovilismo y de aquellos osados que se convirtieron en leyenda, con nostalgia incluida.


Su Familia


Con María Cayetana Picoy, "Tana", tuvieron cuatro hijos: José Luis, María Andrea, Patricio y Marcos.
El primer "podio familiar" llegó el 13 de setiembre de 1992 en Santa Rosa, La Pampa, con Marcos y Luis, en ese orden. El siguiente llegó en le 93. Nuevamente Marcos primero, Patricio tercero. Fue en Obera, Misiones. Le siguió Rosario. Luis primero, Patricio segundo, por "concesión" de Patricio en beneficio del campeonato de su padre. Serán varios más, seguramente.


Los Di Palma formaron un clan sin par en el automovilismo argentino. Solo es comparable con el de los Andretti y los Petty a nivel internacional. Como ventaja, los Di Palma criollos tienen la de haberse encontrado todos en una pista como ocurrió un par de veces en 1998 en el Turismo Carretera. Allí papá Rubén Luis, llevó a la "nena" Andrea en la butaca derecha, mientras que sus hijos José Luis, Patricio y Marcos, fueron duros rivales.

"No me molesta que mis hijos corran, porque yo lo hice durante 35 años y tengo los huesos sanos. Me da más temor cuando van por la ruta..." solía decir Rubén Luis, ante la inevitable pregunta de qué sentía como padre al ver correr a todos sus hijos. Su concepto no cambió ni cuando el pasado 7 de abril, Marcos tuvo un espectacular vuelco en Olavarría. "Nunca pienso que vayan a matarse en una carrera" dijo.

Como buen hijo mayor, fue José Luis el primero en seguir los pasos de su padre. También fue el que más cerca estuvo de llegar a esa Fórmula 1, que como alguna vez confesó, resultó el sueño inalcanzable de su padre. Rubén Luis lo ayudó mucho a José Luis en sus primeras épocas en la Fórmula Lotus Opel, cuando el mayor de los Di Palma compartía el equipo Draco con Rubens Barrichello.

Patricio, el segundo del clan, se distinguió por poseer el perfil más bajo de todos los Di Palma. Esto no lo impidió tener una afinidad con su padre que se acrecentó en los últimos tiempos. Andrea, la hija, fue la gran debilidad de papá Rubén, quien renegaba para que no corriera sola y por eso le ofrecía el lugar de acompañante en el TC.

Marcos era el más chico, el más rebelde, y el que repartió tantas preocupaciones como alegrías deportivas a su padre. En muchas charlas el "viejo" Luis confesó que en este Marcos irreverente y desprejuiciado veía continuada esa imagen de chico desprejuiciado y alegre con que él había irrumpido en el acartonado TC de los 60.

Como buen chico grande a Rubén Luis le gustaba competir con sus hijos. Pero también los ayudaba. "Voy a retirarme el día que no le pueda ganar a ellos" decía mitad en broma, pero también con su buena porción de seriedad. Sin embargo ponía todo para que sus hijos pudieran prolongar la imagen ganadora que lo caracterizó en todas las categorías y circuitos. Por eso ayer a la mañana voló de Arrecifes a Santa Rosa para ayudarle a poner a punto el auto de Top Race a Marcos. Con la pole de su hijo consideró que la misión estaba cumplida y volvió. Un viaje sin retorno que dejó al clan sin su jefe





Tana, Luis, María Andrea, José Luis, Patricio y Marcos.





Tana, Luis, María Andrea, José Luis, Patricio y Marcos.






En el programa de Ruben Daray "Atodo Motor" con sus hijos /1999.




sus anecdotas


Se enojo el "Chango"

"Recuerdo una carrera en Balcarce, en el año 83. Venía haciendo una carrera bárbara. El Dodge se comportaba en una forma espectacular y venía peleando con el "Chango" Fernandino –creo que había dejado de correr Traverso en el equipo Ford-. Faltando pocos metros para la llegada, rompe el motor Luis y Fernandino lo pasa, ganando la carrera, segundo queda Luis. El "Chango" se baja muy violento del auto, creyendo que lo había dejado ganar. Le recriminó la actitud a Luis por haberlo dejado ganar, así ante todo el público!. Entonces, tuvo que ir Luis y mostrarle el motor, que tenía un boquete en el block.



El choque

Mientras alternaba sus participaciones entre el karting y las motos, Luis Di Palma no perdía oportunidad para medirse con sus amigos por las calles, el balneario municipal o rutas cercanas a la ciudad de Arrecifes. Eran duelos memorables entre Carlos Marincovich, "Chilin" Fernández, "Bambi" Perlan, el "Nene" García Veiga, entre otros.
Carlos Marincovich, quien poco tiempo después seguiría los pasos de Pairetti y de Di Palma en el TC, Así recuerda aquellas "aventuras".
"Un día salgo con el Bergantín desde el taller de la agencia IKA y me encuentro con Luis, quien andaba en el Bergantín de su padre. Fue vernos y picar. Ibamos por calle Irlanda, rueda a rueda. De pronto, al llegar a la esquina, se cruza un camión y Luis, que había tomado la delantera, no pudo esquivarlo. Consecuencia: choque, revuelo de vecinos, pero, como nosotros teníamos todo organizado para este tipo de ´emergencias´, un amigo se llego hasta el taller ´La Unión´ y enseguida apareció en el lugar del hecho ´Chilin´ González con la grúa para llevarse el auto. Trabajaron toda la noche para enderezarlo lo mejor posible, de esa manera, al día siguiente, cuando fuera a verlo el padre, lo encontraría un poco más presentable".
El mismo suceso aparece reflejado en el periódico Arrecifes del 18 de enero de 1963 con este titulo: "Otro choque afortunado".
"El viernes por la noche, de la semana pasada, en la intersección de Irlanda y Presidente Roca, el menor, Luis Di Palma, que por la calle Irlanda conducía un Bergantín, embistió a un camión de Vialidad. Afortunadamente no hubo víctimas que lamentar, solamente los grandes daños del coche Bergantín. La policía de acuerdo con el código de Transito, Ley 5800, aplico una multa al joven Di Palma de tres mil pesos".
En el mismo diario, una casa de venta de artículos del hogar, ofrecía cocinas a gas en cuotas mensuales de $585, y heladeras a $1400 mensuales.



El Hincha

"Cuando nosotros éramos chicos no teníamos mucho acceso a las informaciones, como hay ahora. Yo era hincha de los Galvez, un poco por tradición, porque venia Juan Galvez a lo del Ñato Bergami. Entonces nos parábamos en la vereda de enfrente y lo mirábamos. Por eso yo ahora trato, cuando puedo, si llega un pibe a conocerte o pedirte un autógrafo, trato de atenderlo. Que no me pase lo que a mí, que lo miraba de lejos, porque me daba vergüenza. Ahora los chicos vienen y, si no les das un autógrafo o una calcomanía, te mandan a pasear!



Emiliozzi se enoja

El domingo ganó Emiliozzi a 175,744kph (a pesar de los caminos arenosos). A Di Palma el diferencial le jugo una mala pasada a pocos kilómetros de la llegada. La rigurosa estadística de la Comisión Deportiva Automovilística señala: "Descalificado por infracción al artículo 260 del R.D.A." –Reglamento Deportivo Automovilístico-.
Luis evoca: "En esa carrera Emiliozzi me quería pegar y el Ñato me defendió. Me quería pegar porque largó detrás de nosotros (con el numero 6) y me pasó en el pavimento. Cuando llegamos a la tierra...él tenía una buena costumbre (al menos le daba resultado, fijáte la cantidad de carreras que ganó): Llegaba al lomo de burro, frenaba...lo subía y bajaba...copiándolo...y aceleraba de nuevo". Acompañando con sus manos la descripción de la maniobra, continua: "Bajamos a la tierra detrás de él (en la polvareda nos guiábamos por los postes de teléfono).
´El Ñato´ me decía...dale!...dale!... Al frenar Emiliozzi en el lomo de burro le caímos al lado, tapados por la misma tierra no lo había visto y lo tomé a fondo. Menos mal que no íbamos en la misma línea!. Qué susto se pegaron ´los gringos´!. En el pavimento nos pasan de nuevo y nos hacían señas, yo creí que nos saludaban y le respondí muy contento. Faltando diez kilómetros para llegar se rompió el diferencial, nos hicimos empujar con una camioneta Ford que nos largo un poco antes. Llegamos con el envión y acelerando. Gallo, el Comisario Deportivo, se enojó bastante. Cuando fuimos al Parque Cerrado a Emiliozzi todavía le duraba la bronca, decía que yo estaba loco!, que no podía hacer eso!, y que se yo cuantas cosas más!. Después le explique lo que me había pasado y me perdono".



Los Monopostos

Las palabras de Luis sobre este auto: "El auto de Fórmula me gustó siempre mucho más. Es más fácil de manejar, pero al público no le gusta.
La hermosa sensación de manejar con la cara al viento, colocando las ruedas en la trayectoria ideal, y ver deslizarse el pavimento a escasos centímetros de las asentaderas, también tuvo su costo!.
"Ahí me quedé sordo. Se cortó el caño de escape. Como tenia el motor delantero pasaba por el habitáculo, se cortó a esa altura...no se aguantaba el ruido. Durante un mes hablé a los gritos. Es que, como yo no me escuchaba, entonces gritaba."



El golpe

"Fue en la Media Agua, al este de San Juan. Nosotros no habíamos recorrido el circuito, ya que el auto me lo ofrecieron casi sobre la hora. Así que llegamos con lo justo para correr. Luego de cambiar la tapa en la segunda etapa, salimos muy retrasados. Al llegar a la curva, la gente nos hacía señas, no entendimos por qué, probablemente ya se habrían pasado de largo algunos otros. Lo que nos indicaban era que la curva se cerraba de golpe. Lastima que nos avisaron tarde!.
El auto se empezó a ir hacia fuera, hizo trompo, se calzó la rueda en un tronco y entro a dar vueltas por el aire y un viejo que estaba allí dijo que si el "Ñato" abría los brazos, se quedaba enganchado a un árbol!.
Informados del accidente los del equipo se dirigieron al hospital Rawson, allí en la sala grande estaba "El Ñato" y Luis recibiendo las primeras curaciones.
Aguirre (El Ñato), sufrió fractura de varias costillas y de uno de sus tobillos. Luis algunos golpes menores.
Pocos días mas tarde, ya instalado en una cama de la Clínica Ricardo Gutierrez, de Arrecifes, Aguirre recibía la visita de su amigo Raúl Bosco, quien le dijo: -Viste que ibas a terminar con los huesos rotos!.
"Si, pero estamos en presencia de un campeón" –fue la respuesta del Ñato.



Las 84 Horas de Nürburgring

La aventura automovilística cumbre de 1969 fue la Misión Argentina´ en Nürburgring. ´Una posibilidad estudiada durante más de dos años´ (Fangio)". Esta hazaña mantuvo el país en vilo –como nunca antes ni después- durante 4 días y 4 noches.
El famoso dibujo de 28.290 metros era la meta a vencer. Diez pilotos fueron los elegidos del equipo (Rubén Luis Di Palma, ´Cacho´ Fangio –reemplazante a última hora de Carlos Marincovich, impedido de viajar por razones personales- y Carmelo Galbato corrían el auto número 1. Jorge Cupeiro, Gastón Perkins y Eduardo Rodríguez Canedo se alternaban el número 2, finalmente Eduardo Copello, Oscar Mauricio Franco y ´Larry´ ocupaban el número 3, quedando Néstor Jesús García Veiga como piloto suplente), con Juan Manuel Fangio como líder ideológico y Oreaste Berta como jefe técnico.
El circuito estaba compuesto de 176 curvas, para lograr vencerlo se debían utilizar varias marchas, y el Torino al ser muy pesado consumía mucha pastilla de freno. Yo tenía 23 o 24 años, hacía poco tiempo que estaba con Berta y me invitaron para ir, sucedió que me dediqué a probar, trabajar en los autos y a reconocer el circuito. Logré memorizarlo de tal forma, que hacía solamente dos cambios en toda la vuelta, y sin apretar el embrague. Frenaba en dos oportunidades, nada más.
Le comentó a Berta lo que estaba haciendo con el auto y me dice: ´Pero vos realmente me lo estas diciendo en serio´ -Te lo digo en serio, fíjáte que cuando yo ando no sufren ni los frenos, ni las gomas, ni el embrague. Salen los demás pilotos y vienen echando humo los frenos y tenés que cambiarles las pastillas.
"Dábamos la vuelta en 14 minutos y teníamos el 50% más para poder hacer reparaciones, dentro de esa vuelta. O sea que, tardando 21 minutos, estábamos justo del tiempo máximo permitido. De lo contrario, quedaríamos excluídos. En 7 minutos había que cambiar las pastillas de frenos y eso era prácticamente imposible".
Sobre el mismo tema aporta Luis: "Se logró una pastilla de freno muy buena, conseguida en Alemania, para que aguantara las 84 horas, pero en autos más livianos, no con los 1300 kilos del Torino. Había que buscar otro tipo de solución. Esta era la de utilizar lo menos posible los frenos. Cómo se lograba? Con un gran conocimiento del circuito. Porque, cuando vos dudas, lo primero que hacés es frenar y, después, volvés a acelerar.
"Viene Juan (Fangio) y me dice: ´Cuando salgas, quiero dar una vuelta con vos, hermanito, vamos a ir sin atarnos, conversando, porque a este circuito yo lo conozco mucho, gané muchas carreras en él y quiero ver si vos realmente has logrado memorizarlo. Voy a dar dos vueltas con todos, pero por pedido de Oreste, la primera la haré con vos´. Le pido que accione el reloj para tener una idea del tiempo que emplearíamos. Dimos la vuelta haciendo solamente dos cambios y frenando otras tantas veces. -´Está bien, lo que pasa es que no se puede correr así, hay que andar más rápido -comenta Fangio. Como estaba oscuro, se baja del auto y mira el reloj. –Debo haber tomado mal el tiempo, porque tardamos 14m50, 30 segundos más de lo que estabas haciendo en entrenamiento."
"Viene Oreste y dice. ´Y Juan no te asustastes!?, anduvieron rápido".
-"No, no...anduvimos despacio, conversando todo el tiempo."
-"Como conversando todo el tiempo, si hicieron 14.50, yo también tengo ese tiempo."
"Entonces Fangio dice: ´Vamos a dar otra vuelta, porque como anduvimos conversando no presté atención."
Cuando completamos la vuelta mejoramos el registro, fueron 14.20. Cuando llegamos se baja Fangio y le indica a los pilotos que se suban conmigo para que vean como lo hacía. A partir de ese momento estuve como instructor de la mayoría.
Bueno así se corrieron estas 84 horas, donde fuimos penalizados por el ruido del caño de escape, porque como se pasaba, si bien dentro de la montaña, cerca de una ciudad tenía que tener una cantidad de decibeles que no se podía exceder. Nos multaron con cuatro vueltas y quedamos terceros por ese motivo, sino hubiéramos ganado la carrera.


trayectoria


Luis Rubén Di Palma debutó en el TC en 1963. El 31 de mayo del año siguiente ganó por primera vez, con Chevrolet, en Arrecifes. Tenía 19 años y siete meses y se convirtió en el piloto más joven en ganar en la categoría.

En el '66 ganó por primera vez con Dodge. En el '69 la hazaña de Nürburgring.

En el '67, en Junín, ganó por primera vez con Torino. Logró el campeonato de TC con esa marca, en los años '70 y '71.

Esa misma temporada asustó con el Berta LR, en los 1.000 kilómetros y en las 500 millas de Buenos Aires. Después, con el Berta, volvió a Nürburgring, pero tuvo que abandonar.

En el '71 y el '72 logró ser campeón de Sport Prototipo.

En el '73 corrió las 24 horas de Le Mans.

En el '74 fue campeón en Mecánica Argentina F-1, repitiendo en el '78.

En 1975, paseó su talento por Brasil sobre un Ford Maverick y corrió en Estados Unidos en la F-5.000 con un Berta Chevrolet.

En el '82 y '83 se adjudicó el campeonato del CAP.

En el '83 también se quedó con la temporada de TC 2000 con el Dodge 1500.

En 1993 se coronó campeón del Supercart con Torino.

En 1996 no ganó un campeonato, ganó una carrera de TC que festejó como si hubiese sido campeón, lo hizo en Rafaela con un Chevrolet.

En 1998 llegó su último triunfo, con Ford, en el "Coliseo Porteño", tenía 53 años y 238 días. Aquel día abrazado al alambrado "El Viejo Di Palma" hizo llorar a todos; en esa misma jornada se acabó Ford, Chevrolet, Torino o Dodge, porque ganó el automovilismo, triunfó el más grande de todos los tiempos.

Por toda su trayectoria se lo recuerda y se lo recordará por siempre. Pero hay algo más que lo hace inolvidable: el hombre detrás del ídolo que es más importante.



El loco logró imponerse primero en 96 carreras, en orden cronológico te invitamos a recordar cada una.
01) 31/05/1964 -6a. Vta de Arrecifes-(TC)-Chevrolet
02) 31.08.1964 -3a. Vta de Salto-(TC)-Chevrolet
03) 11.04.1965 -Premio ACTC-(Autodromo BA)-Chevrolet
04) 13.03.1966 -Autódromo-Bs.As.-(Dodge Valiant) por desc. de Cupeiro-
05) 05.11.1967 -6a. Vta. De Junín-(TC)-Torino
06) 21.09.1969 -A.C.Pergamino-(Maggiolo)-(S P)-Liebre II
07) 19.09.1969 -2 Horas Shell (AMCBA)-(SP)-Liebre II
08) 14.10.1969 -Comodoro Rivadavia-(TC B)-Liebre II
09) 03.12.1970 -Allen Auto Moto Club-(TC B)-Liebre II
10) 21.05.1970 -Vta. De Córdoba (Los Cóndores)-(TC A)-Torino
11) 05.08.1970 -A.M. C. Paz (Aut. O. Cabalén)-(TC B)-Liebre II
12) 19.07.1970 -1a. Vta. De Bragado -(TC A)-Torino
13) 30.07.1970 -ACTC-(Chivilcoy)-(TC A)-Torino
14) 11.08.1970 -Las Flores AC-(SP)-Tornado
15) 18.08.1970 -Auto Club Salta-(TC A)-Torino
16) 18.11.1970 -GP. De T. Carretera-(TC A)-Torino
17) 13.12.1971 -Cuelta del Norte-(TC)-Torino
18) 25.03.1971 -La Cumbre-(TC)-Torino
19) 09.03.1971 -Club A. Maggiolo-(SP)-Tornado
20) 21.05.1971 -Vte. López A.C.-(SP)-Berta Tornado
21) 11.06.1971 -Córdoba A.C.-(Aut. Cabalén)-(SP)-Berta Tornado
22) 28.07.1971 -A.C. Río Cuarto-(SP)-Berta Tornado
23) 08.07.1971 -Las Flores AC-(SP)-Berta Tornado
24) 15.08.1971 -Auto Club 25 de Mayo-(TC)-Torino
25) 12.08.1972 -9 de Julio AC-(SP)-Berta Tornado
26) 08.0'9.1971 -1º Premio de la Montaña-(TC)-Torino
27) 08.12.1972 -Premio Apertura (Aut Bs.As.)--Berta Tornado
28) 01.03.1972 -Auto C. Concordia-(F.1)-Berta Tornado
29) 10.04'.1972 -Allen Auto Moto Club-(SP)-Berta Tornado
30) 25.04.1972 -Club A. Maggiolo-(SP)-Berta Tornado
31) 18.05.1972 -Vte. López A. Club-(SP)-Berta Tornado
32) 18.06.1972 -Córdoba A.C.-(Aut. O. Cabalén)-(SP)-Berta Tornado
33) 20.07.1972 -Club A. Rafaela-(SP)-Berta Tornado
34) 05.08.1972 -9 de Julio AC-(F1)-Berta Tornado
35) 04.11.1973 -Auto C. Balcarce-(F1)-Berta Tornado
36) 08.02.1973 -Allen A. Club-(F1)-Berta Tornado
37) 20.04.1973 -Córdoba A.C.-(SP)-Berta Tornado
38) 03.05.1973 -A. C. Río Cuarto-(F1)-Berta Tornado
39) 15.06.1973 -Vte. López A.C.-(SP)-Berta Tornado
40) 18.07.1973 -Córdoba A.C.-(O.Cabalén)-(F1)-Berta Tornado
41) 24.09.1974 -A.C. Balcarce-(F1)-Berta Tornado
42) 10.02.1974 -Vte. López AC-(F1)-Berta Tornado
43) 17.03.1974 -Allen A. Club-(F1)-Berta Tornado
44) 31.31.1974 -A. Club Mendoza-(F1)-Berta Tornado
45) 14.14.1974 -Salta A.C.-(F1)-Berta Tornado
46) 16.06.1974 -Club Amstrong-(Maggiolo)-(F1)-Berta Tornado
47) 18.08.1974 -A.A.F1.-Río Cuarto-(F1)-Berta Tornado
48) 01.12.1974 -A.C.Mendoza-(F1)-Berta Tornado
49) 13.12.1974 -A.M.C. Rivadavia-(F1)-Berta Tornado
50) 20.04.1975 -500 Millas Mercedinas-(TC)-Torino
51) 07.09.1975 -Asoc. Uruguaya de Volantes-(F1)-Berta Torino
52) 16.11.1975 -500 Millas Argentinas--Berta Torino
53) 30.05.1976 -A.P. De Karting-(Aut. Bs. As.))-Berta Torino
54) 10.10.1976 -C.A. De Rafaela-(F1)-Berta Torino
55) 12.03.1978 -Aut. Las Parejas-(F1)-Pianetto Dodge
56) 06.08.1978 -C.A. De Rafaela-(F1)-Pianetto Dodge
57) 14.04.1979 -A.C. Mendoza-(F2)-Berta Dodge
58) 12.05.1979 -C.V. Entrerrianos-(F2)-Berta Dodge
59) 25.05.1979 -A.C. La Rioja-(F1)-Pianetto Dodge
60) 10.02.1980 -A.C. Balcarce-(F2)-Berta Dodge
61) 09.03.1980 -A.C. Mendoza-(F2)-Berta Dodge
62) 24.08.1980 -A.C. Río Cuarto-(TC 2000)-Dodge 1500
63) 14.09.1980 -C.A.M.-(Santa Rosa)-(F2)-Berta Dodge
64) 12.09.1980 -A.M.C.Paz-(Aut. O. Cabalén)-(TC 2000)-Dodge 1500
65) 24.10.1981 -A.C. LA Rioja-(TC 2000)-Dodge 1500
66) 27.05.1981 -Asoc. Uruguaya de Volantes-(TC 2000)-Dodge 1500
67) 10.09.1981 -Bahía Blanca A.C.-(TC 2000)-Dodge 1500
68) 28.10.1981 -Aero Club Pampeano-(TC 2000)-Dodge 1500
69) 11.11.1982 -Auto Club Pergamino-(CAP)-Datsun 280 ZX
70) 30.04.1982 -A.C.Mendoza-(TC 2000)-Dodge 1500
71) 08.04.1982 -Auto Club Concordia-(TC 2000)-Dodge 1500
72) 05.08.1982 -Asoc. Arg. De Volantes-(CAP)-Datsun 280 ZX
73) 12.09.1982 -Asoc. Sanjuanina de Volantes-(F2)-Berta Dodge
74) 20.09.1982 -Auto C. Concordia-(CAP)-Datsun 280 ZX
75) 10.10.1982 -Bahía Blanca A.C.-(CAP)-Datsun 280 ZX
76) 24.10.1982 -Asoc. Uruguaya de Volantes-(TC 2000)-VW 1500
77) 27.11.1982 -A.C. Balcarce-(TC 2000)-VW 1500
78) 12.12.1982 -C.A. Rafaela-(CAP)-Datsun 280 ZX
79) 20.02.1983 -A.C. Balcarce-(CAP)-Datsun 280 ZX
80) 13.03.1983 -Marcos Juárez AC-(TC 2000)-VW 1500
81) 20.03.1983 -Mar del Plata-(CAP)-Datsun 280 ZX
82) 17.04.1983 -Paraná-(TC 2000)-VW 1500
83) 01.05.1983 -B. Blanca-(CAP)-Datsun 280 ZX
84) 15.05.1983 -Aut. De Bs.As.-(TC 2000)-VW 1500
85) 19.06.1983 -Goiania-(F2 Codasur)-Berta VW
86) 02.10.1983 -A.C. Rafaela-(CAP)-Datsun 280 ZX
87) 12.10.1983 -G.Roca-(TC 2000)-VW 1500
88) 23.02.1986 -A.C. Balcarce-(TC 2000)-VW 1500
89) 02.05.1993 -Santa Rosa-(Supercart)-Torino
90) 11.07.1993 -Las Parejas-(Supercart)-Torino
91) 24.10.1993 -Rosario-(Supercart)-Torino
92) 19.12.1993 -Aut. De Bs.As.-(Supercart)-Torino
93) 06.03.1994 -Paraná-(Supercart)-Torino
94) 27.03.1994 -Pigue-(Supercart)-Torino
95) 02.10.1994 -Autódromo-Bs.As.-(Supercart)-Torino
96) 11.12.1994 -San Juan-(Supercart)-Torino
97) 02.06.1996 -Rafaela-(Turismo Carretera)- Chevrolet
98) 13.09.1998 -Buenos Aires-(Turismo Carretera)- Ford


dicen de él...


[b]Miguel Angel Guerra

"Yo creo que hablar de Luis Di Palma es un orgullo para el automovilismo argentino, y paralos que lo conocemos y tuvimos la suerte de competir, en algún momento, con él. Es realmente la imagen perfecta para la juventud, que hoy en día quiere verse en otro deportista. Di Palma siempre lo ha hecho con conducta y profesionalismo, siempre ha dado todo por el deporte. En la pista siempre se ha comportado como realmente lo tiene que hacer un ganador. Así como ha ganado muchas carreras, también ha perdido, pero no recuerdo ocasiones en que haya tenido discusiones con otro competidor, eso es lo importante, que durante toda una trayectoria, toda una campaña, la juventud se pueda mirar en un espejo digno, realmente, del deporte motor. Y bueno, que podamos seguir disfrutándolo a Di Palma por siempre, porque nunca ha perdido la garra y el profesionalismo por el deporte que tanto queremos.


Osvaldo "Cocho" López

Recuerdo muchas cosas de Di Palma, por supuesto, de la época de cuando lo ví, que él era muy joven, y yo tenía la suerte de arrimarme a los fierros, siendo unos... tres o cuatro años más joven que él. Estaba en el taller de ´Bamse´, recuerdo, y muy humilde. Hasta, una vez, se quedó a dormir en el altillo del taller, para estar cerca de los fierros, estar temprano, para hablar con ´Bamse´, y armar su auto de carrera, un TC." Para mí fue algo muy lindo lo que hizo Di Palma a través de los años, no conmigo, sino con muchos pilotos, de muchas categorías, dándole la palabra así, la cosa que uno necesita, algunas veces hasta para ganarle a él.


Jorge Ternengo

"Algo lindo que me pasó con él. En Río Cuarto, corríamos una carrera de Fórmula Uno, dividida en dos partes. En la primera, me quedé sin gomas para la siguiente. Estaba con el auto sobre tacos. Viene y me dice: ´qué te pasa?´. En esa época no había cubiertas, eran importadas. Y él agarró y me prestó dos gomas delanteras. Las puse y tuve la suerte de ganar. No son cosas que pasen todos los días. Que un adversario le preste las gomas a otro para que le gane. Además de ser un gran piloto, es una gran persona".


Juan María Traverso

"No sé cuántas, pero hemos corrido muchísimas carreras. Lo que más me gustó fue la forma de correr. El lenguaje que usaba Luis para pelear. Realmente es un tipo increíble, con el cual es casi imposible enemistarse. De todas las que tuve oportunidad de pelear con Luis, recuerdo una carrera en Mendoza que largábamos los dos en primera fila y, apenas a 10 o 20 metros ya tuvímos el primer roce con los autos. Toda la carrera fue así, una pelea tremenda, y terminamos en el parque cerrado, por supuesto abrazándonos y riéndonos de lo que nos habíamos divertido, y recuerdo a la gente de Volskwagen, Strianese (Luis), entre otros, peleándose con el ingeniero Martínez, de Ford, y la gente de la comisión de concesionarios de Ford.
Habían discutido. Inclusive habían llegado a las manos por todo lo que estaba pasando en la pista y, cuando llegaron al Parque Cerrado, no entendían nada. Se acerca don Luis Strianese y le dice a Di Palma: ´Qué pasa que se chocaron tanto?´ y Luis le dice: ´Nosotros no, habrán sido otros, nosotros ni nos tocamos, fue una carrera limpia, fue bárbara, estoy chocho´. Y eso es un poco la personalidad de Luis. Un tipo espectacular, un hombre que realmente la campaña que hizo, que esta haciendo y seguirá en el automovilismo, no se quién la podrá igualar. Ganó muchisimas carreras, ganó infinidad de carreras, y bueno, yo creo que Luis va a ser uno de los corredores más grandes que tuvo el automovilismo argentino".
El "enfrentamiento" en pista de dos hombres fuertes, puede presuponer que la rivalidad se traslada mucho mas allá de los límites de un circuito. Sin embargo, Traverso se encarga de aclararlo:
"Es que yo creo que lo más importante, dentro de todo esto, es que nunca se traslado la lucha de la pista a la parte personal. Y disfrutábamos de la forma de correr. Y yo, desde el auto mío, disfrutaba las maniobras de Luis. Las estaba mirando en primera fila de la platea, mirando realmente cosas increíbles, que a veces no hay oportunidad de verlas de esa forma. Y a veces le habrá pasado a él también. O sea que es una manera de practicar este deporte sin mezclar todo, no es cierto?. Yo creo que así le gusta correr de verdad y lo siente de esa manera. Lo disfruta de esa manera".[/b]

nos dejaba un grande...


esto se decia el dia de su accidente...


[b]Autor: Pablo Nicholson

El sábado 7 de octubre, volando su helicóptero sobre Marcos Juárez, en un accidente de aviación, fallecía Luis Rubén Di Palma.
Con apenas 57 años, joven aún, y todavía con un futuro por delante, (ya sea como preparador o jefe de equipo, o como consejero y ayudante de sus tres hijos, su hija y su nieto, todos automovilistas de valía), estaba en las carreras, como participante. Como "tranquilizador" de alguno de sus hijos de carácter fuerte; como consejero y maestro de quienes empezaban a hacer sus primeras armas en ese difícil deporte, en que un error no se paga con un punto, o un penal: pueda pagarse en una cama de hospital, (como se ha demostrado tantas veces), porque es un deporte que no perdona errores.
Conocí poco a Luis, como se llamaba en mi época, ya que ahora, en lugar de Luis Rubén se lo llama Rubén Luis. Para mí era, y es, Luis, a secas, como lo conocí. Lo ví por primera vez cuando yo corría karts, allá por el año 1960. Iban de vez en cuando a mirar las carreras de karts que armábamos en Platense, en Manuela Pedraza y Crámer. Eran un grupito de jóvenes arrecifeños, entusiastas. Yo apreciaba y agradecía los gritos y los aplausos que nos daban ánimo, sobre todo cuando, sin publicidad que nos ayudara, hacíamos todo a pulmón, y a fuerza de flacos bolsillos. Lo que menos imaginaba, al verlos, era que esos jóvenes manejaban mejor que cualquiera de nosotros, y que eran, en cierto modo, los sucesores de aquel gran arrecifeño llamado José Froilán González, que supo ser subcampeón mundial de automovilismo, y ¡el primer piloto en ganar una carrera con una Ferrari!
El grupito se fue decantando, fueron quedando algunos en el camino, por razones familiares o laborales, y entre los sobrevivientes del grupo quedó Luis Di Palma.
Corrió en todas las categorías argentinas, que yo recuerde. Y siempre con éxito. Fue sin duda, otro gran arrecifeño. Como piloto, porque corriendo con lo que tuviera a mano, se las arreglaba para mejorar su auto en todo lo posible, y manejarlo cuidando los fierros, para llegar adelante a la bandera de llegada. Y como persona, porque fundó una familia, un "clan" de pilotos y futuros pilotos, que saben qué es y cómo se siente, el automovilismo de hoy en el país: pilotos que saben ganar en la pista limpiamente, que siempre mantienen el apellido Di Palma entre los ganadores, o entre los mejores, sin recurrir a asperezas que sólo conducen al mal nombre del deporte. Un deporte que no perdona a quienes, por error de pilotaje o de mecánica, tienen la mala suerte de no llegar a la bandera final, porque en este deporte no hay fouls, penales, o puntos descontados, sino, y demasiadas veces, la cama de algún hospital.
Confieso que siempre envidié a Luis Di Palma. Siempre soñé con correr mi última carrera con alguno de mis cuatro hijos. Pero ninguno me salió "tuerca". Quizá los menores, de 23 y 21 años, sean los más cercanos a los fierros. Pero ya tengo 67 años, y reconozco que ni los reflejos, ni mi vista, son los de antes. Pero Luis se dio el gusto de correr una carrera de larga duración el año pasado en el Autódromo, con todos sus hijos, y encima, ¡ganar en Turismo Carretera cuando había quienes lo consideraban "acabado"! Ese es un ejemplo de piloto y de padre, y lo digo desde el punto de vista de un padre y expiloto. Realmente, no puedo menos que envidiarlo.
Hacía tiempo que no veía a Luis. Creo que la última vez que lo ví, fue en el Cerro Catedral, mientras yo me ponía un par de esquíes para bajar el Cerro, y alguien me dijo: "¡Mirá quién está ahí!", y miré y ví a Luis con su mujer e hijos. Lo saludé de lejos (en el ski, el tiempo corre, y hay que aprovechar cada minuto, por el costo de los tickets de subida, y, encima, yo soy de los que siempre ponen sus propios esquíes a punto, de acuerdo al estado de la nieve y al propio estado físico, con lo que tardo siempre algo más que el resto de mi grupo). Luis se me acercó, me saludó, con su estilo de campo que siempre aprecié, me hizo un par de preguntas sobre este deporte, mientras yo arreglaba mis cosas, y ahí salí, rumbo hacia abajo en la montaña. Nunca más lo volví a ver, excepto por televisión. Me seguí entusiasmando con sus carreras, con su experiencia, con su suerte o falta de ella (porque el automovilismo es un deporte en que la suerte juega un factor muy grande en el resultado final), con su estabilidad emocional en todas las carreras, ganara o perdiera. Era, en fin, un deportista…
Y me asombró la noticia de su fallecimiento. No lo creía posible. Manejaba su helicóptero como sus autos, sin errores humanos. Y me dolió, porque comprendí que no sólo Arrecifes, sino nuestro país entero, perdió a un grande, no sólo por sus dotes conductivas, sino por su don de gente. Mis condolencias a su familia, que sé que podrá sobreponerse, porque es lo que Luis hubiera querido, y seguirá tan unida como hasta ahora. Luis: un abrazo, y ¡hasta pronto![/b]

[b]NESTOR STRAIME

LUTO EN EL DEPORTE: EL IDOLO MAXIMO DEL AUTOMOVILISMO ARGENTINO
Se mató el Loco Di Palma

Iba a cumplir 56 años el 27 de este mes. Ayer murió al caerse en Carlos Tejedor el helicóptero que manejaba cuando volvía de ver a Marcos, uno de sus hijos, en Santa Rosa. Fue un grande que triunfó en todas las categorías. Y un tipo derecho que amaba la libertad.
El camino estaba cerrado por la nieve. Pero Di Palma decidió encararlo igual, por esa única mano que se abría entre los montículos acumulados a sus costados. Era el otoño de 1983, cerca de San Martín de los Andes.

El Gacel iba a 60 para tomarle la mano al camino. Pero Luis se fue animando y aceleró algo más. Ya estaba a 100 cuando llegó la sorpresa. Una pickup estaba parada en el medio de la huella. No había por dónde pasar. No se podía frenar por el piso helado. Luis insultó al destino. El choque era inevitable. Cuando el Gacel estaba a medio metro de la pickup, Di Palma pegó un volantazo, subió al montículo de nieve de la izquierda, hizo que la cola del Gacel pegara contra el otro vehículo para enderezarlo y cayó, como en un pase de magia, del otro lado. El único saldo fue un pequeño bollo. "¿Te asustaste?", me preguntó, riéndose.

Esa historia fue la primera que me vino a la mente ayer, cuando me enteré de la tragedia. Porque en aquel Gacel, junto al ídolo máximo del automovilismo argentino, iba sentado yo, un periodista que de vez en cuando se ponía el traje de navegante de rally.

Fue un gusto que quise darme. Correr como copiloto de Di Palma. Compartir un auto y la velocidad con ese piloto fantástico, que más allá del oficio periodístico había sido mi ídolo. Aquella anécdota ocurrió cuando recorríamos los caminos para el Rally de la Argentina. Y en esos días aprendí a conocer a Luis de otra manera. Supe de su sencillez, de su locura espontánea, no fabricada. De sus chistes infantiles, de su humor pueblerino. Por todo eso hoy, sobre este teclado que se va llenando de lágrimas, me niego a revisar los archivos, a buscar datos y cifras. No quiero homenajearlo a Luis. El me putearía si se enterara que hago eso. Quiero recordar momentos compartidos, únicos, felices...

El año pasado se le ocurrió ser candidato a intendente de su Arrecifes. Fui hasta allá para contar la elección interna del peronismo. Estaba seguro del triunfo de Di Palma, un tipo amado por su gente. Pero perdió. ¿Por qué? Después lo supe. Dos días antes de la votación, en un programa de TV, contó anécdotas para divertir a todos. Una de ellas estuvo referida a una señora que entonces era la intendenta de Arrecifes. Y Di Palma reveló que en su época del secundario se había acostado con esa señora, por entonces su profesora... El escándalo lo derrotó y lo primero que se le ocurrió decirme al otro día, casi textualmente, fue: "Menos mal que perdí... ¿Te imaginás lo que hubiese sido yo de intendente?"

Vivió sus 55 años de ese modo. A su manera. Haciendo siempre lo que sentía. Por eso se quedó sin un peso. Porque no era chupamedias de los dirigentes, ni de los políticos, ni de los patrocinantes. Por eso podía compartir su vida con su mujer de siempre, la Tana, y con otra señorita que le había dado una hija hace tres años. Por eso le encantaba volar en cualquier aparato y asegurar que era mucho menos peligroso que correr en auto: "En el aire no hay banquinas, nadie viene de frente, ningún boludo te encierra...", decía con picardía.

En aquel rally del 83 fuimos hasta Bariloche en su avión. Me explicó lo fácil que era manejarlo y, sin darme tiempo a reaccionar, me pasó los comandos. Fue el único instante en que me enojé en serio con él. Creí que estaba loco de verdad. Unos días después, ya en la carrera sobre un poderoso Audi Quattro Turbo, me enseñó que, más allá de su manejo excepcional, era el Loco sólo para afuera. Que sobre un auto veloz no necesitaba acercarse a los límites del peligro. Que quería ganar, pero que nunca arriesgaba su vida para eso.

Conocí en aquellos tiempos a cuatro gurrumines traviesos que andaban por la casa de Arrecifes. Todos le salieron corredores porque no tenían otra opción. No porque el viejo Di Palma les hubiese incentivado esa profesión. Sino porque desde que nacieron vieron a un padre que les mostró desde el alma que su mayor felicidad era acelerar un auto de carrera.

José Luis, Marcos, Patricio y Andrea se fueron haciendo "Di Palmas" de a poco. Viendo cada día a un viejo que vivía desordenadamente pero que lo único que les pedía era que fueran tipos derechos. Marquitos se transformó en su copia exacta. Hasta en ese flequillo rebelde que le cae sobre la frente. Un flequillo igual al de aquel Pibe que a los 19 años empezó a meterse en la piel de los tuercas. A fuerza de talento, de inventiva y sobre todo de libertad. A ese Pibe que después fue Idolo, Viejo, Loco... A ese Di Palma que a los cincuenta y pico se levantaba todos los días a las siete para preparar, solo, un nuevo Torino con el que pensaba reaparecer dentro de una semana en Rafaela, en el Turismo Carretera.

Cuentan que el Loco se cayó ayer con su helicóptero y se murió. No me jodan...[/b]

Di Palma y el 1500


[b]En 1981 y 82 fue subcampeón de TC 2000 con el Dodge 1500. La revancha le llegaría en el 83 con el VW.
En 1980 nace el Turismo Competición 2000, categoría que con el tiempo se convertiría en la segunda en importancia detrás del TC. Di Palma fue uno de los que formaron parte de ese surgimiento al volante de un Dodge 1500, alternando carreras en la Fórmula 2. El 12 de octubre, en Alta Gracia ganaría su primera carrera en la categoría y el título de ese año quedaría en manos de Jorge Omar Del Río (Dodge 1500).
A finales de los 80, el TC 2000 visitaba el Autódromo de Balcarce, y Luis Rubén estaba compitiendo con el ex Dodge 1500, ahora denominado Volkswagen 1500, el clásico "milqui".
En esos momentos la lucha de la categoría era entre las coupe Ford Sierra y Renault Fuego, mientras que el modelo de tracción trasera estaba siempre muy atrás en el clasificador. Pero esa carrera fue diferente, muy exitantes, en donde Luis, con un auto inferior, aplastó a sus rivales en la última victoria del modelo en la categoría.
Al fin en el 83 se le dio el campeonato de TC 2000 al volante de un VW 1500. Esa misma temporada participó activamente en la nueva F-2 Codasur. También fue piloto oficial Audi, participando del Rally de Argentina con el famoso Audi Quattro, debiendo abandonar la prueba por haber fundido el motor.
Ese año participa en TC 2000 con un VW 1500 preparado por él mismo y de concepción revolucionaria, ganando sólo en Balcarce. [/b]












el LOCO y el rally


[b]“El Loco” Di Palma: un héroe del Rally, entre ripio y asados
El inolvidable Rubén Luis Di Palma fue un animador de un Rally inolvidable corrido hace 25 años. Sin experiencia se metió entre los grandes. Cumplió en las rutas y con sus amigos


Por Roberto Aguirre Blanco

Ya había sido dos veces campeón de Turismo Carretera, competido en todas las especialidades en Argentina y siempre ganando. Tenía 39 años y su espíritu aventurero y de “loco lindo” le faltaba un eslabón más. Correr en Rally.

En la cuarta edición oficial del Rally de Argentina, corrida por las rutas de Bariloche en 1983, el “Loco” no dudó, y como siempre, moviendo cielo y tierra, consiguió que el equipo oficial Audi le cediera uno de los cinco coches con los cuales vino a correr esa competencia.

Tras la participación en 1980 de Carlos Reutemann, cuando aún era figura de la Fórmula 1, la Argentina no contaba con un piloto en la especialidad mayor y la presencia de Di Palma, verdadero ídolo del automovilismo local, fue una gran atracción.

Para completar la locura, el arrecifeño llevó como navegante al periodista Néstor Streimbel, de experiencia en careras pero lejos del bagaje de capacidad para ser un experto lector de hoja de ruta, clave para evitar contratiempos en una prueba tan compleja.

La largada, como en muchas ediciones fue desde la puerta del ACA, y se tenía que hacer durante la noche el viaje de neutralización hasta Bariloche donde comenzaría oficialmente la primera etapa.

El trayecto por los caminos bonaerenses fue apoteótico, desde las radios se avisaba que pasaban los autos, pero todo el mundo salió la borde de la ruta, inclusive a altas horas de la madrugada para ver pasar el Audi Quatro del “loco” identificado con la publicidad argentina de “Molykote” en su parabrisas.

El ex campeón del TC no podía con su genio y debió cumplir a rajatabla con su actitud de amigo entrañable y parar sucesivamente en tres localidades del trayecto donde lo esperaron colegas para homenajearlo con asados.

Inevitablemente, la primera parada fue Arrecifes, su ciudad natal, donde comió un “choripán” con sus hijos aún pequeños, Marcos, José Luis y Patricio, para luego avanzar unos kilómetros y detenerse en Carlos Casares donde comió una tira de asado en una mesa preparada por su amigo Roberto Mouras.

El último pedazo de matambrito tiernizado y el postre lo degustó en la tercera parada “obligada”, 9 de Julio, en la casa de Guillermo “Yoyo” Maldonado. Así y todo, llegó quinto en la general a Bariloche junto a sus demás compañeros del equipo Audi.

Ya en la prueba propiamente dicha, Di Palma, sin experiencias en esta categoría, se metió como cuña entre los grandes y terminó quinto en la general, sorprendiendo por su velocidad y capacidad de manejo para los primes.

Talentoso e iluminado, en la segunda manga el “Loco” se animó a más y dejó boquiabiertos a los grandes pilotos de la época: Hannu Mikkola, Markku Alen, Stig Blomqvist, entre otros.

Sin embargo, una curva mal leída, lo hizo chocar contra la montaña y abandonar en el quinto prime de esa etapa cuando marchaba cuarto en al general e iba por más.

No le importó. Llegó al Parque Cerrado con la felicidad en la cara, la aventura había sido completada, y sin quedarse para el final volvió a Arrecifes donde sus amigos le prepararon un asado que esta vez comió sin apuros.

¿La carrera?, la ganó el finlandés Mikkola con Audi Quatro en su lucha con Lancia, máquina con la cual volvería a correr Di Palma en 1985 con poca suerte, pero con la misma fiesta popular en su alrededor. Pero esa, es otra historia.
[/b]


la recordada coupé torino apareció!!!


La cupe Torino 380W TC de la Misión Argentina a Nürburgring
Apareció la “Numero 1”
Tambien le decian la "Bananita" y estubo perdida durante décadas. Su estado es ruinoso, aunque original, la encontramos en Moreno.
Hace un año, la gente del Club Amigos del Torino me habló del tema por primera vez. "Parece que encontraron la Número 1 original", me dijo Miguel Giralt, más conocido como "Meteoro" y que fuera presidente del club en tres ocasiones. Giralt es famoso porque en su vida sólo habla de Torinos y de la exquisita repostería que prepara su mujer. Si mencionaba a la "Número Uno", no había dudas sobre lo que hablaba: la cupé Torino 380W TC con la trompa roja y el número uno pintado en las puertas, que fuera conducida por Rubén Luis Di Palma, Carmelo Galbato y Oscar "Cacho" Fangio en las 84 Horas de Nürburgring de 1969.
La "Misión Argentina" a Nürburgring fue la patriada que lideraron lKA-Renault, Juan Manuel Fangio y Oreste Berta para demostrar en Europa la capacidad de los autos y pilotos argentinos. Se llevaron tres Torino a esta competencia de tres días y medio de duración sobre el circuito más exigente del mundo. Durante más de media carrera, los tres autos argentinos se apoderaron de la punta.
La "Número 1" fue la primera en abandonar por un problema eléctrico que la dejó sin luces. Además, era el auto más difícil de llevar sobre la pista mojada porque, a causa de un accidente durante los entrenamientos, el chasis se había doblado. Por este motivo había recibido el apodo de "Bananita".
La "Número 2" se retiró tras un despiste y la "Número 3" completó la mayor cantidad de vueltas al circuito, pero clasificó cuarta por penalizaciones reglamentarias. De todos modos, el objetivo de impresionar a los europeos se había cumplido. Los diarios argentinos hablaron de "guapeza", "gloria" y "sensacional actuación". Los integrantes de la Misión fueron recibidos a su regreso al país como “ganadores morales” y los autos fueron exhibidos en los concesionarios IKA-Renault de todas las provincias.
Después, la suerte de los autos fue dispar. La imbatible “Numero 3 ”, con la trompa gris, fue la mimada, y hoy se exhibe en el Museo Fangio de Balcarce. La “Numero 2”, con la trompa amarilla, fue reciclada para correr en TC y termino destruida. En los años ’90, el entonces presidente de Renault, Manuel Antelo, hizo construir una réplica del auto, que no guarda ninguna relación con el original mas que su apariencia estética. Para peor, el modelo utilizado como base para hacer esta reproducción fue el primer 380wque salió de la fabrica de Córdoba. Es decir, se arruino un auto histórico para fabricar una copia.
La "Número 1", en cambio, pareció haber sido tragada por la tierra. Después del periplo por los concesionarios no se supo más nada de ella. Creyéndola perdida para siempre, incluso hubo gente que fabricó réplicas del famoso auto con la trompa roja y que intentó hacerlas pasar por la original. Hasta se llegaron a exhibir las reproducciones en museos y exposiciones como si fueran auténticas.



Abandonada en San Luis
Hace seis años, el camionero Hugo Cabrero trabajaba en una cantera de Salta y un día paró en una casa a pedir si lo dejaban lavarse un poco para quitarse el polvo del trabajo. Pasó a un baño del fondo y en el medio del jardín, arruinada por la intemperie, vio una cupé Torino que se parecía demasiado a las de Nürburgring. Le preguntó al dueño de la casa cómo había llegado ese auto ahí y el hombre le explicó que años atrás había trabajado como gestor de Renault: "Al dejar de trabajar para la fábrica -cuenta Cabrero-, parece que a este hombre le debían un dinero y le dieron la Torino en parte de pago. El hombre la tenía abandonada porque le habían robado la transmisión cuando la llevó a un taller mecánico para que la pusieran a punto".
Durante varios meses, Cabrero insistió para que el ex gestor le vendiera el auto y, cuando por fin lo logró, lo cargó en su camión y se fue a Buenos Aires. En el camino dice que perdió el capot de plástico con las características ventilaciones para el motor. "Una vez llevé la cupé en el camión a Arrecifes para ofrecérsela a Di Palma. El Loco se subió y me reconoció que ese era la Torino que había usado en Nürburgring Marcos estaba con él y juntos lo revisaron completo. Pero en esa época los Di Palma estaban muy ajustados con el trabajo y no pudieron quedársela".
El relato coincide con una anécdota que el viejo Di Palma le contó una vez a Miguel Giralt: "Me dijo que un día se le apareció un camión con la Número 1 arriba de un trailer y que el dueño se la ofreció. Di Palma me confesó que esa era la cupe autentica que había corrido y no las otras replicas que andaban dando vueltas por todo el país.
Jurassic Car en Moreno
La “Numero 1” esta desde hace un año en Moreno, provincia de Buenos Aires. En la confluencia de la Autopista del Oeste y el Camino del Buen Ayre hay una empresa de alquiler de máquinas viales propiedad de Miguel Angel Cereijido. Ahí también funcionan los desarmaderos, depósitos y galpones de restauración del otro negocio de Cereijido, CocheAntiguo.com, el sitio de compra-venta de repuestos y vehículos históricos por Internet. Es una especie de “Jurasic Car” al aire libre, con autos clásicos desvencijados a la espera de restauración.
El mes pasado, Cereijido y Cabrero aceptaron que Lubri-Press fuera el primer medio de prensa que vea y fotografíe el eslabon perdido de la Misión Argentina de 1969.
El auto se encuentra en un estado ruinoso, ¿Pero realmente es la cupe Torino original? Hay muchos elementos para creer que lo es. La trompa conserva restos de la pintura roja y tiene las tomas de aire características de los tres autos de Nürburgring, Fangio y Berta concibieron para mejorar la refrigeración del motor y los frenos. Los anclajes del capot están invertidos para que abran al revés que en los Torino de calle. Y lo más llamativo: en el vano motor aún está la chapa remachada con la leyenda "IKA¬Renault Argentina, Proyecto Fangio" (así se llamó la aventura antes de recibir el nombre definitivo de "Misión Argentina".
Además, en el techo y el paragolpes delantero se aprecian los soportes para las luces adicionales que tenían los tres autos. Las llantas (con los neumáticos delanteros totalmente desproporcionados con respecto a los enormes rodillos traseros) son idénticas a las que se ven en las fotos de la época. En el baúl se encuentra el tanque de combustible de competición y en el cockpit están los anclajes para la jaula de seguridad. El larguero izquierdo del chasis muestra claros signos de maltrato y obliga a recordar la anécdota de la "Bananita".
Después de tantos años de descuido, la pintura está en pésimas condiciones. De las puertas desaparecieron los números y los nombres de los pilotos, pero justo delante del guardabarros trasero aún está la franja en forma de flecha con los colores argentinos.



Hugo Cadrero y Miguel Cereijido son los actuales propietarios del auto. Dudan entre venderlo o restaurarlo.
En busca de autenticación
Cereijido explica por qué tardó tanto tiempo en mostrar el auto en público y por qué aún no lo restauró: "Se habló tanto sobre el paradero de este auto y hay tantas réplicas dando vueltas que, si lo restauramos y borramos los rastros de originalidad que quedan, muchos van a dudar de su autenticidad. Son varios los expertos que admiten que esta es la Número 1 original, pero queremos una certificación definitiva y eso no es fácil de conseguir. En Renault no mostraron ningún interés en el asunto; Berta vive recluido en las sierras de Córdoba; Juan Manuel Fangio y Luis Di Palma fallecieron. Tenemos el motor intacto y los repuestos originales de Torino abundan. Dejarla como nueva no costaría más de diez mil pesos. Este es un auto que merece respeto y me da pena verlo así, pero no vamos a restaurarlo hasta que nadie dude sobre su autenticidad".
Cereijido es sincero al decir que el auto está en venta. Después de todo, el comercio de autos clásicos es su negocio. "Me ofrecieron comprarlo varias veces, pero hasta ahora nunca se acercaron al precio que pedimos. Creemos que este auto vale 50 mil dólares".
La cupé Torino menos afortunada de Nürburgring y la más olvidada durante décadas podría tener una chance de recuperar el lugar que tiene en la historia del automovilismo argentino. Lo menos que se puede pedir es que recupere la dignidad que se merece y que permanezca en el país en manos que la sepan apreciar





Es la famosa cupé 380W "Numero 1", que corrió en Nürburgring en 1969. Estubo desaparecida durante decadas. La descubrimos en un desarmadero de Moreno.




La cupe Torino 380W TC "Numero 1" que corrieran Di Palma, Galbato y Cacho Fangio se encuentra en un estado ruinoso, aunque original








Hugo Cadrero y Miguel Cereijido son los actuales propietarios del auto. Dudan entre venderlo o restaurarlo


sus fotos














































Haciendo willy con su Zanella , en los boxes alla por el año 1982






primer triunfo de Di palma




Por la punta con Traverso a la chapa en Mendoza, año 1981




Grilla de largada en Rafaela en la categoria APTC2000, con el Dodge 1500 y sus amigos de siempre Luis Strianese y Tito, año 1984




En Punta desde el inicio en el Turismo Carretera en Bs.As siempre de copiloto su hija Andrea. Año 1998





Con Juan Manuel Fangio, Maneco Bordeu, Luis DiPalma, Balcarce Febrero de 1982




Juan María Traverso y el "Loco" Di Palma en TC2000



gana patricio con el toro






VIDEOS










este es un pequeño homenaje a uno de los grandes que tuvo el automovilismo... RUBEN LUIS DI PALMA



FUENTE:
wikipedia
www.dipalmaelgrande.com.ar
www.lostuercas.com
www.clarin.com
www.e-driver.com

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